La atleta neerlandesa Fay van der Elst ha estado jugando con Grays durante diez años. En ese tiempo, ha aprendido lo que se necesita para rendir consistentemente al más alto nivel usando el Grays DB10. En nuestra conversación sobre entrenamiento, nutrición y recuperación, comparte cómo aborda la temporada. No como una fórmula estricta, sino como su manera de apoyar a su cuerpo para rendir semana tras semana.
1. Monitoreo de la Carga
A lo largo de la temporada, la carga de trabajo se monitorea cuidadosamente. Se registran la intensidad del entrenamiento y los minutos de partido para ayudarla a mantenerse en forma y reducir el riesgo de lesiones.
“Todo se registra para mantenerse en forma y prevenir lesiones,” explica Fay. “Te da una idea de cuándo puedes esforzarte y cuándo la recuperación debe ser la prioridad.”
El entrenamiento de fuerza es una parte constante de su estructura semanal. Se programan dos sesiones alrededor de las prácticas en el campo y los partidos, asegurando que la carga total esté equilibrada. “Está coordinado para que la carga de trabajo se distribuya de la manera más óptima posible durante la semana.” El objetivo no es simplemente aumentar la fuerza, sino apoyar al cuerpo durante una temporada larga y exigente. La fisioterapia también forma parte de su rutina. No solo cuando surgen problemas, sino como parte de un enfoque proactivo.
2. Confiar en el Proceso
Durante el transcurso de una temporada, inevitablemente hay períodos más intensos. Cuando se le pregunta cómo maneja las fases de máxima exigencia, Fay lo mantiene simple: “Algunas semanas son más duras que otras. Construyes hacia los momentos clave con el equipo y confías en que cuando realmente importa, estarás en tu mejor forma.” Esa confianza en el proceso es tan importante como la preparación física en sí.


3. El Equipo como Parte de la Preparación
La preparación no termina con el entrenamiento y la recuperación. La atención al detalle también se extiende a su equipo. Fay juega con el Grays DB10, un palo conocido por su equilibrio entre control y potencia. Cualidades que se adaptan a su estilo de juego dinámico.
Para ella, la consistencia en la elección del palo es parte del panorama general. Saber exactamente cómo responde en momentos de alta intensidad le permite concentrarse completamente en la toma de decisiones y la ejecución.
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4. Combustible para el Rendimiento
La nutrición es otro pilar importante de su rutina. Fay es consciente de en qué parte de la semana de entrenamiento se encuentra y qué necesita su cuerpo, sin complicarlo demasiado.
“Piensas en tu próxima sesión y si has comido lo suficiente. Pero no soy alguien que pese todo o se obsesione con eso.” Para ella, el momento es clave. Asegurarse de alimentarse adecuadamente antes y después de las sesiones y partidos.
En los días de entrenamiento, normalmente come una comida adecuada unas tres horas antes de la práctica. En los días de partido, sigue una rutina constante. “Casi siempre como lo mismo. Me da confianza y consistencia.” Durante días de entrenamiento doble o de alta intensidad, ajusta su alimentación en consecuencia.
“Como algo entre sesiones, y durante el entrenamiento a veces uso snacks a base de carbohidratos para mantener los niveles de energía. Si sé que tengo una sesión doble, como un poco más antes o la noche anterior.”
5. La Recuperación como Estándar
La recuperación se trata como una extensión natural del rendimiento. Después de las sesiones o partidos, generalmente toma un batido de proteínas y lo sigue con una comida sólida. A veces usa medias de compresión, especialmente junto con una ingesta adecuada de proteínas. Después de los partidos, evalúa inmediatamente el siguiente paso.
“Si es necesario, voy al fisioterapeuta. Si no, me concentro en la recuperación en casa. Rodillos, estiramientos, ciclismo o trote ligero, a veces ya a la mañana siguiente.”
Lo que queda claro es que no hay atajos. El alto rendimiento no se construye con una sesión perfecta o una comida perfecta. Se construye con consistencia, preparación, decisiones inteligentes y atención al detalle.
Después de diez años con Grays, Fay sabe que el rendimiento se forma mucho antes de pisar el campo. La diferencia está en la preparación y en los pequeños detalles que se suman con el tiempo.